Encontrar humedad en muros durante una reforma obliga a revisar el origen del problema antes de continuar con los trabajos. Cubrir una pared afectada, sustituir el revestimiento o pintar sin haber identificado la causa puede hacer que los daños vuelvan a aparecer posteriormente.
Para una empresa de reformas, el primer paso debe ser determinar si la humedad procede de condensación, infiltración o capilaridad. Cada una tiene un origen diferente y, por tanto, requiere una intervención distinta antes de continuar con los acabados previstos.

¿Qué Puede Provocar Humedad en Muros Durante una Reforma?
Aunque los daños visibles puedan parecer similares, no toda la humedad en paredes responde al mismo problema.
Durante la inspección previa conviene diferenciar principalmente entre:
- humedad por condensación;
- humedad por infiltración;
- humedad por capilaridad.
Identificar correctamente cuál de estas situaciones está afectando al inmueble permite decidir qué actuación debe realizarse antes de continuar con la reforma.
Humedad por Condensación
La condensación puede estar relacionada con un aislamiento inadecuado de la envolvente, la presencia de puentes térmicos o un exceso de humedad ambiental en el interior del inmueble.
En estos casos, antes de intervenir sobre los acabados es importante determinar qué está favoreciendo la aparición de condensación.
Dependiendo de la causa detectada, pueden plantearse actuaciones como:
- aislamiento insuflado o soplado;
- tratamiento y revestimiento de puentes térmicos;
- utilización puntual de pinturas térmicas;
- sistemas de ventilación descentralizada con recuperación de calor.
Desde la experiencia de Aísla y Ahorra en aislamiento, tratamiento de puentes térmicos y ventilación, este diagnóstico previo resulta especialmente importante para una empresa de reformas, ya que permite determinar qué actuación debe realizarse antes de continuar con revestimientos y acabados.
Humedad por Infiltración
Cuando la humedad en muros procede de una infiltración, el primer objetivo debe ser localizar y eliminar la entrada descontrolada de agua.
El origen puede encontrarse, entre otros puntos, en:
- agua de lluvia;
- inundaciones;
- filtraciones procedentes de tuberías;
- otros puntos de entrada de agua desde el exterior o desde las instalaciones del inmueble.
Una vez eliminada la fuente, el muro necesita iniciar su proceso de secado antes de rehacer los revestimientos afectados.
Continuar directamente con la reforma sin corregir primero la infiltración puede dejar el origen del problema activo detrás del nuevo acabado.
Humedad por Capilaridad
La humedad por capilaridad debe identificarse especialmente en sótanos, plantas bajas y otras zonas donde los muros mantienen contacto con el terreno.
En estos casos, el agua presente en el suelo puede ascender a través de los capilares y poros de los materiales que forman el muro, desplazándose hacia zonas superiores.
Entre los indicios que pueden aparecer durante una reforma se encuentran:
- presencia de salitre;
- pintura desconchada;
- deterioro de enfoscados y revestimientos;
- manchas que forman una franja aproximadamente horizontal sobre la parte inferior del muro.
Uno de los diagnósticos habituales en este tipo de situaciones es la inexistencia de una barrera horizontal impermeabilizante bajo el muro o el deterioro de la barrera existente.
¿Qué Hacer si se Detecta Humedad por Capilaridad?
Cuando el diagnóstico confirma la presencia de capilaridad, una de las tecnologías que puede incorporarse a la intervención es Drymat.
El sistema utiliza baja tensión para actuar sobre el fenómeno electrofísico asociado al ascenso de la humedad a través de los capilares del muro y la solera.
Su objetivo es invertir ese movimiento y hacer que la humedad deje de ascender desde el terreno hacia la mampostería.
Para una empresa de reformas, detectar correctamente esta patología antes de rehacer revestimientos resulta especialmente importante. Si se rehacen pinturas, enfoscados o acabados antes de detener la humedad por capilaridad, estos nuevos revestimientos pueden volver a deteriorarse.
Antes de Continuar la Reforma Hay que Resolver el Origen
Cuando aparece humedad en paredes o muros durante una reforma, el criterio de actuación debe depender de la causa identificada.
- Si existe condensación, hay que localizar qué condiciones de aislamiento, puentes térmicos, ventilación o humedad ambiental están favoreciendo el problema y aplicar las soluciones correspondientes.
- Si existe infiltración, primero debe eliminarse la fuente de entrada de agua y permitir que el muro inicie su secado.
- Si existe humedad por capilaridad, debe tratarse el ascenso de humedad desde el terreno antes de continuar con la recuperación de los revestimientos.
Por tanto, detectar humedad durante una obra no debería tratarse únicamente como un problema superficial del acabado. Para una empresa de reformas, supone una señal de que es necesario detener esa parte de la intervención, diagnosticar la causa y resolverla antes de cerrar nuevamente el muro.
Incorporar el Tratamiento de Humedades Sin Obras a una Empresa de Reformas
Las empresas que trabajan habitualmente con rehabilitación, albañilería, aislamiento o renovación de interiores pueden encontrarse con este tipo de patologías durante sus proyectos.
Disponer de conocimientos para distinguir su origen permite decidir cuándo el problema puede resolverse dentro de los propios servicios de la empresa y cuándo requiere una intervención especializada.
En el caso concreto de la humedad por capilaridad, desde Aísla y Ahorra trabajamos en alianza con Drymat para formar a profesionales que quieren aprender a diagnosticar esta patología e incorporar el sistema como una nueva línea de servicio.
Nuestra formación para el tratamiento de humedades en España permite conocer el diagnóstico, el funcionamiento de la tecnología, los criterios de instalación y el seguimiento posterior del secado del muro.





